Queridos amigos:
Quise compartir con ustedes una parte, el primer barniz, de lo que fue para nosotros el trabajo realizado en Punta de Vacas.
El primer día fue de viaje, búsqueda y adaptación. Viajes por geografías inexploradas y por registros internos que se fueron acomodando de a poco, no sin alguna dificultad. Búsquedas por los caminos de piedras y por los caminos hacia nosotros mismos, en ambos casos, fijando ciertos hitos. Adaptación a las condiciones geográficas, climáticas, de hospedaje y de convivencia, y a lo que el cuerpo, la mente y el corazón empezaban a descubrir. Nos fuimos aproximando a lo que significaba estar con la mente abierta; en síntesis, fue una experiencia de reconocimiento de paisajes externos e internos.
Seguir Leyendo...
El día dos lo comenzamos con una ceremonia y pedidos individuales y conjuntos: cruzamos el umbral y nos propusimos expresar qué queríamos que nos sucediera, en qué deseábamos trabajar y qué íbamos a intencionar durante la segunda jornada.
Después fijamos un punto de reunión para el día, participamos juntos en las ceremonias centrales, se hicieron reuniones y trabajos por líneas, y nos dimos tiempo para conversar con mucha gente y para el trabajo personal. Al atardecer, las más jóvenes se fueron misionados a participar de la reunión de las Nuevas Generaciones en Uspallata (ya les contarán ellos mismos qué ocurrió allí). Por la noche hubo espacio para el intercambio social interconcejo, campeonatos de pin-pon y de pool, mucha conversa sobre lo vivido hasta el momento, canturreo con guitarra, y un par de brindis, no excentos de polémica posterior.
El tercer día aún es difícil de llevar a palabras, pero les cuento que antes de irnos de Punta de Vacas, hicimos una ceremonia de cierre, testimoniando lo que fue la Jornada para cada uno de nosotros, qué nos llevábamos y cómo nos íbamos: sólo registros, sólo emociones, sólo sensaciones... un círculo apretado, el agradecimiento mutuo, todos abrazados y un hilo de voz que salía apenas, para seguir deseándonos Paz, Fuerza y Alegría para todos.
Me encantaría tener las impresiones de todos, acerca de lo que vivimos y alimentar así el intercambio del conjunto. Por mientras, reciban un fuerte abrazo,
Mónica Acevedo L.
Sector Apoyo
Concejo Omega 107
martes, 8 de mayo de 2007
Testimonios, este es de Mónica A.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)










No hay comentarios:
Publicar un comentario